martes, 12 de junio de 2012

Viaje alrededor de mi habitación. Xavier De Maistre






El placer que uno siente viajando por su habitación está libre de la envidia inquieta de los hombres; es independiente de la fortuna. ¿Existe, en efecto -se pregunta Maistre-, un ser lo bastante desgraciado, lo bastante abandonado para no poseer un cuartucho donde poder retirarse y esconderse de todo el mundo?. He aquí todos los aprestos del viaje.

Un buen fuego, unos libros, unas plumas, ¡cuántos recursos contra el aburrimiento!. Y aún más, ¡qué placer olvidarse de los libros y las plumas para ponerse a atizar el fuego, entregándose a alguna dulce meditación o componiendo algunas rimas para alegar a los amigos ! Las horas discurren ante vosotros y caen silenciosas en la eternidad, sin que sintáis su triste pasar.

¡Ah! ¡Qué perfume! ¡Qué agradabel sorpresa! ¡Café! ¡Nata! ¡Una montaña de pan tostado...! Buen lector, desayuna conmigo.