miércoles, 26 de agosto de 2009

yo conozco a la reencarnación de Kafka...




Pero no os puedo decir quién es. Dejo abiertos los comentarios para, en el caso que te apetezca, te reveles a la humanidad...

Y ahora Vila-Matas no tendrá excusas para enlazarte .........

" Querida señora Milena: Desde Praga le escribí unas líneas, y también desde Merano. No recibí constetación. Es claro que no había ninguna necesidad de constestarme inmediatamente, y si su silencio es un signo de que se encuentra usted relativamente bien, estado que a menudo se manifiesta mediante la pereza epistolar, pues entonces estoy tranquilo. Pero también es posible que algo la haya molestado en mis cartas..."

4 comentarios:

Príncipe de ArroyoLuche dijo...

Escribió el poeta Gustav Janouch, amigo, en sus Conversaciones con Kafka:
Todo su cuerpo parecía querer decir: “Por favor, pero si soy
completamente irrelevante. Me dará usted una gran alegría si no se
fija en mí."
El primer contacto fue con dieciséis años, en aquel verano en que mi hermana estuvo en la India, que además fue el último verano de mi amistad con A, pues fallecería en el invierno siguiente aquejado de distrofia muscular.
Compre El Proceso porque conocía la trama y me parecía increíble: un inocente es condenado. Algo que, desde el comienzo de la humanidad, es ley absurda pero es ley de vida.
Había una librería de saldo en Aluche, con un buen fondo de ediciones infames pero baratas, de aquellas que tan felices nos hicieron a algunos adolescentes de entonces: ediciones Busma, con el simbolito de un bibliobús, con su colección PPP (Poesia y prosa popular). Aquí adquirí también –en el mismo lugar y en la misma colección-, años antes, a Whitman y a Wilde.
La Condena, concretamente, tenía en su portada una diosa justicia de ojos vendados.
A partir de aquel verano viví unos años enamorado del concepto kafkiano, con toda la amplitud de su mirada.
Franz Kafka, el de los capítulos inconclusos y los mejores –en lo que a literarios se refiere- finales.
Franz Kafka, el de las alegorías. O el de las parábolas.
Donde toda fábula es imagen y semejanza de lo real, del mundo y sus burocráticos entresijos. Pero no un espejo, eso ya lo hicieron los realistas años antes. Si no un símbolo.
Aquí en España Valle-Inclán hace algo parecido con la técnica del esperpento.
En esta vida, Notre Dame de los Hilvanes, o uno se despierta convertido en un asqueroso insecto, o se despierta culpable y condenado.
Luego, algunos veranos después, por culpa de Franz Kafka perdí un buen ligue. Pero esa es otra historia que será contada en otra ocasión.
"Vivir es desviarnos incesantemente. De tal manera nos desviamos, que la confusión nos impide saber de qué nos estamos desviando."

Anónimo dijo...

... y a buen desviador no hay desviación que lo desvíe ...

Una merienda de locos dijo...

YO leí la Metamorfosis hace tanto tiempo que ya no pongo en pie el año, el mes, la estación...me cautivó...me impresionó...aún sigo pensando y meditando ... sin embargo, hasta ahora no he retomado de nuevo a Kafka.

Creo que por querer leer in situ la frase de inicio de un libro de vila-matas, Hijos sin hijos:

"Hoy Alemania ha declarado la guerra a Rusia. Por la tarde fui a nadar".

K dijo...

"El hueco que la obra genial ha producido a nuestro alrededor es un buen lugar para encender nuestra pequeña luz. De allí la inspiración que irradian los genios, la inspiración universal que no sólo nos impulsa a la imitación".