miércoles, 1 de julio de 2009

De iure

Siempre he creído que el derecho es serio. Así nos lo transmitieron en la facultad. Respeto a la ley. Aunque la Justicia pueda ser, en muchas de las ocasiones, de risa.

La ley puede mal-interpretarla hasta por el mejor interpretador, que al final es en lo que se convierte cualquier estudiante de derecho: en jurista.

Luego, cada cual, a su rama.

Y así, los hay que escriben libros. Me refiero a libros de derecho. Que también es otra forma de literatura.

Hace unas semanas, quizás más de un mes y hasta casi dos; llegó a mis manos un libro sobre impagos.

Los libros son como las personas, hay personas con quienes 5 minutos son suficientes.

Pues el libro, solo con hojearlo, no me llenó, el ojo. NI uno ni otro. Ambos dos.

Juzguen ustedes:

" y termino éste apartado empalmando con una cuestión que a lo peor dejé un poco desamparada renglones antes"... este tipo va de simpático. ¿No podría haber utilizado la palabra enlazar, más acorde con el texto?

"Y como nada queda a salvo de la crítica me sirve que ni pintiparadas las indicaciones de la mentada ponente" ... perdón ... ¿pintipaqué??? ... ¿Se dirige a una ponente como mentada??? (Esto en lingüística es semántica, pero me da la forma que utiliza de referirse a la persona que ya conocemos es, cuando menos, poco respetuosa)

"Trayendo el agua a nuestro molino..." ... anda, ¡¡¡¡¡¡ también es poeta !!!!!

Que un catedrático escriba un libro en plan chachi, me parece bien. Aceptamos barco, porque aunque en la biblioteca nunca encontré este de libros no quiere decir que no existan y que enseñen mucho y bien. Cada cual tiene su estilo.

Pero ... al resto de lectores del mismo libro quisiera yo ver sus caras al leer lo siguiente:

" ... el problema de la morositat dels seus components per despeses comunes, evitan que aquestes situacions deutores puguin ..."

mis ojos giran y giran a lo Marujita Díaz buscando la traducción al castellano ... ¿será efecto secundario que hoy me he endrogao con el ibuprofeno? ? ? ? ? ?

¡¡¡¡¡¡¡ que no hay traducción !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Vale, que se puede entender qué pone, pero no me negarán que es una falta de respeto a todas las personas que vamos a hacernos de un libro buscando sanos criterios jurisprudenciales, legales y lo que más nos gusta a los que interpretamos el derecho: de doctrina científica. (Especialmente cuando nos da la razón).


Curiosamente, ayer me llegaba un Memento.

No hay color....

Es como si primero te has leído una ley de reciente publicación en el BOE y luego sacas del bolso el Código Civil. En edición anterior a los retoques de estética que le están aplicando los actuales gobiernos y que nos están dejando un código acartonado, porque el botox es lo que tiene, que estira la piel pero no da juventud. Esta se la lleva el tiempo.

"según entiende la doctrina, la fianza es la obligación subsidiaria por excelencia ya que ...."

Que me gustó lo del molino, pero que prefiero encontrarme con ellos leyendo a Cervantes.

Y que yo leo en castellano, coño!


–¿Recuerda alguna entrevista…?
–Sofía Loren. Me encantó porque era todo lo contrario de lo que creíamos aquí. Era una mujer muy apañadita, muy recogida, muy simpática. No era aquella tía voluptuosa. Alguien escribió que a Sofía Loren las tetas le tapaban el pecho. Y es verdad, yo la vi en persona y las tetas le tapaban el pecho. Recuerdo que una vez tuvieron una querella muy fuerte con la censura, muy fuerte, y el culpable estaba en Madrid, que era yo. Todo era, me lo dijo luego Manu Leguineche, por Brigitte Bardott.

–¿Qué escribió?
–Escribí que era un maravilloso pecado mortal. ¡Coño! Y era verdad. Ahora no, porque la mujer está un poco mayor. La que se montó por un pie de foto, por una frase. Y luego tuve un lío más gordo. Recuerdo que me encargaron la presentación de las ferias. Hablé desde el Ayuntamiento. Aquel fue el verdadero follón que yo tuve con el periódico porque mi teoría era que Valladolid era una ciudad con dos ríos, uno de derechas y uno de izquierdas. Y enumeraba todo lo que se encontraba en ambos lados. Aquello salió por lo visto muy fuerte. La gente decía: ‘¿Pero cómo han traído a un rojo aquí?’ Y luego mis amigos de toda la vida de Valladolid no aparecieron, los cabrones.


Entrevista de Victor Vela a Francisco Umbral.