martes, 9 de diciembre de 2008

Huidobro

Que el verso sea como una llave

Que abra mil puertas.

Una hoja cae; algo pasa volando;

Cuanto miren los ojos creado sea,

Y el alma del oyente quede temblando.

Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;

El adjetivo, cuando no da vida, mata,

Estamos en el ciclo de los nervios,

El músculo cuelga,

Como recuerdo, en los museos;

Mas no por eso tenemos menos fuerza:

El vigor verdadero

Reside en la cabeza.

Por qué cantáis la rosa ¡oh, Poetas!

Hacedla florecer en el poema;

Sólo para vosotros

Viven todas las cosas bajo el Sol.

El poeta es un pequeño Dios.