jueves, 13 de diciembre de 2007

EL MOZÁRABE. JESÚS SÁNCHEZ ADALID

RESCATO UN ANTIGUO POST PARA ANIMAR A OTREDAD A LEER EL MOZÁRABE.


Con este libro descubrí a Sánchez Adalid como un estupendo y magnífico escritor. Conocía algo de su obra por la prensa ya que, al ser extremeño, es bastante frecuente que conceda entrevistas, además de tener una columna en un periódico regional. Con la lectura de El Mozárabe no solo superé una sequía que comenzaba a dejar secuelas en mi persona: no había libro que me enganchara. Me dí cuenta que tenía que huir de determinado tipo de literatura que tanto estaba predominado en aquel momento. Y me reencontré con la literatura. Y hasta conmigo misma.


"Escribo estas líneas no desde una crítica literaria al uso puesto que no soy filóloga ni historiadora. Mis bases tampoco me lo permiten. Soy una lectora viciosilla al uso. Nada más. Pero quiero hablar sobre un libro que leí justo en el momento en el cual lo necesitaba.

No sé juzgar el libro desde una perspectiva literaria, ya lo he mencionado. De otros, sí me he atrevido a opinar, no me gustan los códices y no sé si su existencia está justificada porque logran que quienes no leen, lo hagan, porque si se acercan a la lectura desde teorías erróneas o falsas (no podemos obviar que todas las teorías de estos libros no parten desde unas bases sólidas ninguno de sus autores parece documentarse al respecto. Ellos mismo lo han afirmado. Son muchos también quienes afirman que si hubieran sabido del éxito de sus libros, se habrían documentado sin dudarlo) se estaría creando personas incultas. También es cierto, que estamos ante un nuevo género “relato con enigma” y debemos darles una posición en la literatura igual que la tienen otros géneros.

Varias circunstancias habían logrado desorientarme hasta tal extremo que quienes me rodeaban ya no me conocían ni sabían como ayudarme. Que esto se haya salvado con la lectura de un libro, cierto es, es exagerado. También hubo otros condicionantes. Pero el libro ayudó bastante.

Estoy hablando de El Mozárabe. El autor recrea sabiamente el ambiente de falsa tranquilidad y sosiego en la convivencia pacífica de dos pueblos y dos culturas que, de haber salvado, España no habría tenido parangón en Ciencia, tecnología, matemáticas, astrología... pero la historia no se cansa de ponernos ejemplos en los cuales las religiones parecen ser incompatibles unas con otras en cuanto convivencia y teorías.

Es cierto que la figura de Almanzor está suavizada, poetizada, nos traza una persona hasta bondadosa, su ambición hay que intuirla bajo un manto de inteligencia, capacidad de trabajo, de lucha, de superación. Capaz incluso de apiadarse del anciano que rezaba ante la tumba del Apóstol Santiago. Los derramamientos de sangre son prácticamente nulos. El Almanzor de Magdalena Lasala es bebedor, asesino, imperturbable ante el dolor ajeno, insaciable su necesidad de conquista ... pero no tiene la personalidad atrayente del recreado por Adalid.

¿Por qué este Almanzor tan perfecto en El Mozárabe? Yo creo que se justifica con el resto de la novela, con todo su contenido y con el resto de personajes. Es una conquista del interior de cada hombre, del encuentro de los personajes con su verdadero ser, con su esencia, con el camino para el cual han nacido.

Almanzor comparte el protagonismo con Asbag, Obispo de Córdoba. Mientras que Almanzor es victorioso en todos los aspectos de su vida, se rinde ante sus pies todo cuanto desea personal, laboral y socialmente. Hasta la historia parece haberse postrado ante él. Asbag, resignado, cede ante los designios de Dios con fe y dignidad.

Es el retrato de la vida cotidiana en Córdoba, en Medina Azahara, el hilo conductor que sabiamente teje a través de sus páginas el autor, la falsa creencia de la paz y armonía entre ambas culturas puesto que en el fondo saben que está en ebullición una guerra que ningún tratado de paz ni todo el oro del mundo podrá parar.

El viaje por la vida de estos dos personajes hace que buceemos en el fondo de nuestras almas, de nuestros corazones. La vida de cualquier persona puede verse reflejada en ellos. Cuando nos da un golpe debemos levantar la cabeza con dignidad y seguir la lucha en el camino de nuestras vidas. Saber afrontar todas la piedra que surgen pero también apreciar en su justa medida todas las flores que van floreciendo aunque no sepamos para quien florecen las flores en primavera. Simplemente florecen".

5 comentarios:

otredad dijo...

Que un libro tenga esa fuerza puede tal vez parecer exagerado, pero cierto muchas veces.No sólo me has animado a leerlo viendo en tí su influencia,sino que a la semana que viene, que estaré más libre de tiempo, iba a irme de compras (las mías son siempre de libros)y voy a tenerlo en lista.
"Es una conquista del interior de cada hombre, del encuentro de los personajes con su verdadero ser, con su esencia, con el camino para el cual han nacido.", entonces estoy casi segura de que me gustará.
Un abrazo

Hilvanes Y Retales dijo...

Es cierto que es exagerado. Con esas mismas palabras lo he dicho en otras ocasiones. Pero tiene algo que no consigo explicar. Espero que sean tus compras más fructíferas que las mías, no encuentro gran cosa últimamente y las reservas van menguando progresivamente. AHysss....

otredad dijo...

Jajaja, sí,también yo tengo miedo de no encontrar -a mi parecer- nada bueno algún día.Pero no creo que eso suceda nunca, y si llegamos a ese mal, siempre nos queda releer.
Buena suerte para este lunes.

mafaldia dijo...

Gracias por tu comentario del libro, yo ahora estoy con el alma de la ciudad y me está encantando como este autor describe a sus personajes, como maneja el lenguaje de la época sin que en ningún momento resulte pesado o enredado, complicado... cuando termine "el mozárabe" será también mi objetivo.;P

CEci dijo...

S.! Pasaba por aquí a saludarte y he aprovechado para releer tu muy interesante reseña del Mozárabe, hilvanada hace ya tiempo en Libro de Arena, ¿no?. Es curioso, yo también intento esta temporada retomar el hilo de lectura. He perdido un poco el ritmo pero ya me estoy recuperando.
Besos