miércoles, 20 de junio de 2007

Escucho mientras

Últimamente escucho entre el asfalto de esta ciudad cada vez menos desconocida; entre los pasos presurosos de las personas que la habitan; entre jardines y parques llenos de hojas y bancos vacíos. Escucho para entender que el hombre no es juez del hombre; porque no sé porqué las flores son rojas o verdes y los patos del río me recuerdan la niñez y me viene a la mente Cernuda por aquello que tú ignoras que alguien te sueña mientras superas las nuevas trabas que la vida ha puesto en tu camino y, en esta rivera ...

Así Estoy Yo Sin Ti



Extraño como un pato en el Manzanares,
torpe como un suicida sin vocación,
absurdo como un belga por soleares,
vacío como una isla sin Robinson,

oscuro como un túnel sin tren expreso,
negro como los ángeles de Machín,
febril como la carta de amor de un preso...,
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.

Perdido como un quinto en día de permiso,
como un santo sin paraíso,
como el ojo del maniquí,
huraño como un dandy con lamparones,
como un barco sin polizones...,
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.

Más triste que un torero
al otro lado del telón de acero.
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.

Vencido como un viejo que pierde al tute,
lascivo como el beso del coronel,
furtivo como el Lute cuando era el Lute,
inquieto como un párroco en un burdel,

errante como un taxi por el desierto,
quemado como el cielo de Chernovil,
solo como un poeta en el aeropuerto...,
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.

Inútil como un sello por triplicado,
como el semen de los ahorcados,
como el libro del porvenir,
violento como un niño sin cumpleaños,
como el perfume del desengaño...,
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.

Más triste que un torero
al otro lado del telón de acero.
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.

Amargo como el vino del exiliado,
como el domingo del jubilado,
como una boda por lo civil,
macabro como el vientre de los misiles,
como un pájaro en un desfile...,
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.

Más triste que un torero
al otro lado del telón de acero.
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.

(Joaquin Sabina)

3 comentarios:

uberri dijo...

Te copio la canción que ha sonado en mi cabeza cuando he leído tu post. La canta La Fuga en su disco Negociando Gasolina.
Triste,
como un perro en la autopista;
como una tortuga con prisa;
como una monja en un burdel.


Solo,
como cuando tú te fuiste;
como cuando no te rozan
unos labios de mujer.


Hoy me he vuelto a ver...


Absurdo,
como un domingo por la tarde;
como las balas por el aire;
como el puto despertador.


Inútil,
como los besos que no diste;
como un cuerpo que se viste
cuando me desnudo yo.


Y ahora que voy más solo que la luna
negociando gasolina para este amanecer.
Ya ves, voy buscando en la basura
unos labios que me digan: ?esta noche, quédate?.


Como un borracho en el desierto;
como una princesa en el metro;
como un reo sin voz.


Como una navidad sin techo;
como un delfín en el Mar Muerto;
como la lágrima que moja tu colchón.


Vacío,
como el corazón del rico;
como el bolsillo del mendigo;
como los besos de alquiler.


Confuso,
como una noche sin abrigo;
como las frases que ya no te escribo
para que vuelvas otra vez.

Hilvanes Y Retales dijo...

Me has arrancado un suspiro Uberri. Qué tal va tu libro?

Hipatia de Alejandría dijo...

Es curioso cómo hemos ido complicando la vida. Y todo tiene un por qué, aunque no tengamos tiempo de conocerlo. La vida es demasiado corta, ¡qué le vamos a hacer!