martes, 19 de junio de 2007

de entre los 38 asesinatos y medio del Castillo de Hull

“ Me quedé mirando al cielo, como si reflexionase, por no contrariar al gran policía; pero como ya antes había reflexionado lo suficiente y no me gusta gastar mi cerebro en esfuerzos inútiles, invertí aquellos tres minutos concedidos en calcular cuánto tiempo tardaría en llegar de Madrid a Varsovia un hombre que anduviese a gastas a razón de dos kilómetros por hora, descansando un día por cada catorce leguas y tres horas cada catorce leguas y tres horas cada seiscientas yardas. Cuando iba a saber exactamente en qué punto de Europa caía enfermo el individuo del problema, me interrumpió la voz cortante de Holme...”