miércoles, 16 de mayo de 2012

Cándido. Voltaire.


Como ya hice con Filomeno, a mi pesar, lectura que casi me negaba a hablar sobre ella pues ya habrán hablado otros más y mejor; he pensado hacer lo mismo con Cándido. Sin embargo, por no ser tan vaga, les dejo este enlace en el cual, encontrarán una magnífica referencia al texto. AQUÍ.

Pero no marcho sin decirles que cultiven su propio jardín, que valoren aquello que tienen, que se extásien con las fragancias que inundan sus calles, sus jardines o parques o con la fragancia del café el domingo por la mañana mientras se da cuenta de una buena lectura ... paresen un momento, respiren antes de continuar y observen la lentitud de la vida mientras nos consumimos en la velocidad del instante ... 

Como pequeña joya que he descubierto y de la cual se dará cuenta en breve, les dejo esta pequeña nota sobre el libro Pieza Única, porque algo parece tener en relación con el Cándido de Voltaire.
Ante ese pefume y ese beso me sentí terrible. Totalmente prescindible e innecesario en el mundo. Y me di cuenta de quién soy. Soy aquel a quien otro le escupe en la palma de la mano cuando trabaja, y dentro del plato, cuando come. De un bolsillo mío crece el trigo, del otro la hierba, las lluvias caen a mi cazuela, y la nieve a mi cama. Soy aquel que se peina con un tenedor, aquel que siembra cuchillos y engorda los dientes, porque mis cucharas no crecen mientras como. Me dieron vino en una campana -si bebo, la campana no toca, si toca, yo no bebo... (Milorad Pavic: Pieza única, Cuaderno Azul, p. 58)
Posdata: antes de abusar del uso del aire acondicionado, recuerden el cambio climático, el agotamiento de los recursos energéticos y que más calor pasan en el Sahara ..., pero como no harán caso, me dedicaré a cultivar mi propio jardín...

Posdata 2: está pendiente el comentario sobre La saga fuga de J/B. Pero... a ver quien se atreve...